
Hoy viajamos a Yibuti cuya capital lleva el mismo nombre. Desde Madrid tomamos un avión hasta Roma y después de 10 horas tomamos otro avión hasta Addis Abeba. Después de este vuelo de 7 horas, tenemos sólo 3 horas de escala y el último vuelo de dos horas y media nos lleva hasta Yibuti. Un día aproximadamente de viaje debe ser agotador pero no es caro... 830 euros, eso sí, tomado con la suficiente antelación.
Este país es del tamaño de la Comunidad Valenciana, para hacernos una idea. Aunque mientras en la Comunidad Valenciana estamos alrededor de 5 millones de personas, en Yibuti (país) viven unos 740.000 habitantes, dónde 2/3 se concentran en la capital.
Las lenguas oficiales son el francés y el árabe aunque también se hablan las lenguas propias de las etnias de la región. La composición étnica está compuesta de un 60% de la tribu de los Issas, proveniente de Somalia, un 35% Afars, tribu proveniente del este de Etiopía y un 5% restante de franceses, árabes, etíopes e italianos.
El 94% de la población es mulsumana y el 6% cristianos de diferentes confesiones (católicos, protestantes, ortodoxos).
Un dato malo y muy común en países de África es el % en analfabetismo, con un 39.7% para hombres y un 67.3% para mujeres.
El país es principalmente un desierto, donde no abundan tierras para el cultivo. De hecho, sólo produce el 3% de los alimentos que consume. Uno de los países más calurosos del mundo con una temperatura media anual de 30ºC. Su actividad industrial está limitada a operaciones de muy pequeña escala.

Pero antes de seguir dando más datos, vayámonos de viaje temporal a conocer cómo surgió este país. Desde tiempos muy antiguos, estuvo habitado por el pueblo cusita, una de las primeras civilizaciones que se desarrollaron alrededor del Nilo. Eran cazadores y llevaban una vida pastoril. A partir del 825 a.C. el Islam se extendió rápidamente por la zona debido a su posición estratégica en el cuerno de África a 20Km de la península arábiga. Los árabes controlaron la región hasta el siglo XVI pero los sultanes Obock y Tadjoura pertenecientes a la tribu Afar fueron desplazados cuando los franceses llegaron en el año 1862.
En 1888 se empezó a construir la capital actual. En ese mismo año se convirtió en colonia de la Somalia francesa y en 1946 fue declarada territorio de ultramar con el nombre de Costa Francesa de los Somalíes. La tribu de los Issa no tardó en demostrar su oposición al régimen colonial (1949) mientras que los Afars soportaban bien las reglas francesas. Lo que originó conflictos entre las dos etnias. Los Issas que querían unirse a la Somalia británica la cual obtuvo la independencia en 1960. En 1967 se sometió a referendum y un 60% de la población votó quedar unida con Francia. Se expulsaron de forma masiva a somalíes Issas, se arrestaron a los líderes de esta etnia dando lugar a grandes disturbios en la capital. Debido a estos hechos, las autoridades coloniales tuvieron que actuar y cambiaron el nombre de la colonia a Territorio Francés de los Afar y los Issa (supongo que harían algo más que cambiar el nombre...).
Los Afar estuvieron en el gobierno local hasta el año 1976 donde se intensificaron los movimientos de independencia protagonizados por los Issa. Al final, una Francia molesta concedió de mala gana la independencia en 1977. Fue la última colonia francesa de África en ganar la independencia. Hassan Gouled del clan somalí Issa ganó las eleccciones ese mismo año.
En 1991 los rebeldes de la etnia Afar iniciaron una guerra civil al norte del país, acusando al gobierno dominado por los Issa de favorecer a esta etnia y tras 4 meses de sangrientos enfrentamientos, el gobierno de Hassan Gouled finalmente accedió a las concesiones. La cabeza del gobierno es compartida por un primer ministro Afar.
En 1992 se firmó una nueva constitución aunque el acuerdo de paz entre las dos etnias no vendría 2 años después en 1994. Su coexistencia aún es conflictiva, como era de esperar...
El actual presidente Ismail Omar Guelleh fue elegido para el cargo por primera vez en 1999 tomando el relevo de su tío Hassan Gouled. La oposición no tiene peso.

Sobre el año 2000 se retiró completamente el personal militar francés, el cual habría agotado y enfermado la economía de Yibuti.
Hablemos ahora un poco sobre su economía.
Su economía está basada en servicios relacionados con su posición estratégica y su condición de libre comercio. Yibuti tiene éxito en atraer inversiones extranjeras (minería, construcción, energía) y aprovechar el auge comercial de Etiopía pero aún así el crecimiento económico en el pequeño país no consigue despegar. El crecimiento es demasiado lento para alcanzar las metas de lucha contra la pobreza. Es altamente dependiente de la ayuda internacional.
Tiene contratos de arrendamiento de bases militares a socios estratégicos como Francia o EEUU, comercio de tránsito con Etiopía y un puerto en pleno auge que es realmente el motor principal de su economía.

Sin embargo, la mayoría de la población del país no ha sido capaz de mejorar su situación económica. La inflacción sigue creciendo, en particular, los precios de los alimentos y suministro de energía, con una de las tarifas eléctricas más altas de África.
A fecha de hoy el gobierno de Yibuti busca especialmente inversores en Energía. Sabe que necesita mejorar el abastecimiento de Energía de bajo coste para mantener el impulso económico y satisfacer las necesidades básicas de la población (en 2009 se daban apagones de 9 horas diarias). Tiene un buen potencial de producción de energía geotérmica, eólica y solar. Sólo les falta la pasta.
Cambiando de tema, Yibuti también da alojamiento a numerosos refugiados que emigran desde paises vecinos como Somalia, Eritrea y Etiopía. La administración la llevan de forma conjunta el gobierno del país, ONGs locales y dependencias de las naciones unidas.
También actualmente tiene conflictos fronterizos con Eritrea y además este último se queja de las bases militares de EEUU y Europa en Yibuti para luchar contra el terrorismo y la piratería. Pero claro, es normal, Eritrea tiene que pasar a través de Yibuti para llevar armamento a grupos extremistas de Somalia para ayudar a combatir una guerra de poder en Somalia y desestabilizar Etiopía.
¡Qué lío tienen armao, madre mía!

2 la probaron:
¡Qué sorpresa!
He mirado por casualidad (o causalidad ;) ) ¡¡y me encuentro con un nuevo país!!
Y en este caso el refrán me viene que ni al pelo: no te acostarás sin saber una cosa más.
¡¡Me voy al sobre!!
te acostarás sin saber una cosa más.
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